lunes, 18 de septiembre de 2017

REPETICIONES

Vista en el jacarandá fragante,
el tren partido,
el andén fugitivo.
Repetida en el escaparate
de una peluquería agónica.

Abollada en ceniceros Cinzano.
La amada, ama huir.

BOSSA NOVA EN LA LINEA H

La chica escondida ronroneó, con la espalda persiguiendo las grietas en la pared y la mirada detenida en nadie, el chico sin cara del afro plegó su cuerpo largo y rascó las cuerdas como agua abandonado la arena cualquier día de verano. Llovía, porque no podía ser de otra manera. Una luz explotó desde los techos, nadie huyó presuroso, porque estaban acostumbrados al espanto. No tanto, sin embargo, a las caricias, una mañana, un sábado, hundidos en Buenos Aires.

domingo, 30 de julio de 2017

UGI`S


Descendiendo enmímismo


No explicar a nadie
Anónimo e ido


Procesar mi cuarto en Ugi's
en los azulejos
ignorando
la pequeña vida de mi vecino.


Sin despedirme de nada
porque nada me ha pertenecido
ni yo al mundo


ha sido


sólo


un tránsito incómodo

YOGUI


Una sombra de colibrí a mis pies. Un color de colibrí a mis ojos. Le dije, hay un colibrí entre tus manos. Es una señal, sentenció. Una alegría. Sabelo. Y silabeó especialmente este hecho. Yo nunca supe, ella nunca supo, que el colibrí estuvo esperando por nosotros durante años.

E=MC²


Puedo imaginar todo esto. Decir, la noche es tonta sin vos. Digo, la noche es tonta. Sé que hay trenes que llevan tu nombre. Que ciertos lugares empiezan con A, que otros muchos no, pero todos te pertenecen, porque se detienen en tu ausencia. Puedo imaginar, camisas escocesas, una Eva colorida y escrita, estafas de milanesa, una vos hipando en el piso sin importarle todo/nada. Con piernas eternas, con medias eternas en piernas negras, o era viceversa? Puedo imaginar ningún clic de cámaras retratando precisamente lo que no sos, la intriga, los labios voraces, ese reflejo furioso de la mujer adorable. Yo adoré la chica triste que no sabía amarse.

ES


En qué piensan los perros que ladran lejos? Qué quejan? No es una de amor. Es julio y apenas. Va la tarde. Molida, morida y apenas. Se arman las sombras. No es una de decir te extraño. Aún protesta el perro. Es julio pero bien podría ser diciembre. Y estallarían los regadores. Y habría rumores tardíos en las piedras. Y cajas y lazos de colores y risas llenas. Y los relojes se quitarían la vida. Y el sol sería un durazno. Y todas las sábanas blancas y perfectas. No es una de salir adelante. Es julio y una silla. Tanto ver los árboles. Tanto escuchar los autos alejarse tras la pared que los encanta. El farol encendido todo el día, se apaga. El perro lejano calla. Y no queda más que preguntarse si estará bien. Gente que camina. Gente que habla. Gente que compra porciones de vida. Puertas entusiastas de esa gente que se acerca, aleja, y nunca se detuvo aquí. Un avión, o un escape, un motor, un movimiento de un lugar hacia otro y distante. Un teléfono que suena. Un gato que se llama Frida y cree que la quiero. Nunca fue una de pensar.

jueves, 8 de junio de 2017

COMODIDADES


Pienso en todo lo que te dije. Cada palabra partida. Pienso en que no nos conocimos en absoluto. Eramos sólo esa imagen del otro. Tuvimos que escapar en un viaje. Conocernos así, sin coronas. Todos abiertos y doloridos. Empapados de tierra. Conocer el fondo de los ojos. Ahí, donde acampa el espanto. ¿Ves? Eras mínima y frágil. Yo era una manta suave que te cubría. Hacía frío y eramos vos misma y yo mismo. Luego nunca fuimos los mismos. Vinieron los asientos confortables y reclinarse en la vida. La comodidad engaña. Te lame los dedos y de pronto está dentro tuyo. Y ya no sos tuya ni vos. Sos de eso que te ocurrió mientras te desprendías de mí.

lunes, 29 de mayo de 2017

MONSTRUOS


En ocasiones encontramos nuestros monstruos en las personas que amamos. Quizás siempre estuvieron ahí, con sus rugidos dormidos, esperando el momento que el amor fuera irreversible, acechando la entrega. Quizás sólo medían el alcance de sus garras, para cuando toda retirada fuera imposible, porque ya estábamos empapados de amor. Adoramos el espanto, no? Presentimos que la calma es corta, el estallido inevitable. Y recibimos la tormenta alegres y aterrados. M dijo que nadie era descartable. Ella dijo bien. Nadie debería ser descartable. Todo ese amor, todo lo dado, merecía ser tratado con cuidado. Ella dijo bien. Pero los monstruos, pequeños monstruos, grandes monstruos, bellos monstruos adorables, no aprecian las caricias. Los monstruos entienden de saciar sus ganas. De acabar lo que el otro da. Los monstruos no descartan, porque simplemente no ven más allá de su voracidad. Dijo bien, M. Nadie debía salir miserable del amor. Lastimado, dolido del amor, sí. Lleno de lágrimas, mocos e hipos, sí. Desbordado de imágenes que multiplicaría inútilmente hasta el cansancio. Miserable no, nunca, jamas. El amor, aunque interrumpido, debe valer. Si amar no fue más que el paso del tiempo, M, entonces un monstruo nos ha arrasado.

miércoles, 15 de abril de 2015

DESTRUCCIONES

Antes que la vida te aniquile debo decirte esto: no hay solución a los días. Ves, te han dejado fuera de la alegría, porque la alegría era el latido imbécil de la inconciencia. Andábamos entonces recorriendo la noche, con los globos de luz, y las formas fugitivas. Toda esta simetría que queríamos enloquecer, gritar lo que no amábamos y lo que decíamos no amar pero temblábamos tanto. Y las pequeñas distracciones en la monotonía, y un perro blanco.

Antes que la vida te aniquile debo decirte esto, tu espanto es cierto.

GRITOS

Voy por esta estepa buscando el grito. En todo lo violento de amarte y salir de vos. Pero amarte como en cogerte. Como esa gente siempre yéndose de un lugar. Será que todo es partir, de tu dentro, de tu costumbre, del pequeño diálogo tras el fulgor. Voy gritando lo que no termina.

lunes, 6 de abril de 2015

FUGA

Debo, arrancarme, debo. Abandonar; después, será tiempo de no decir, porque el sol se explica por el sol, y el roce y la caricia absolutos, y todo lo que no está allí, y no está. Debo, arrancar la noche, debo, una fuga, ya

miércoles, 25 de marzo de 2015

CASULLO

Sopa de zapallo en mesa de pino, hablando, libros de lomos coloridos, selva de alfeizar y raptos de sol tibio. Entendiendo, que, se detiene un instante siempre.

COSAS QUE JAMAS HARE



Compartir postres en restaurantes
Ducharme en menos de 15 minutos
Conversar en colas de bancos
Pedir autografos
Tomar sopa
Subrayar libros
Elogiar bebés
Mezclar sabores de helados
Adelantarme en una fila
Amar un gato
Reír a carcajadas en un cine
Comprar pescado
Comulgar
Distinguir el vino bueno del malo
Correr colectivos
Integrar multitudes
Dinamitar formaciones ferroviarias

Romperte el corazón en agosto

PERDIDO

Piedras blancas, tranqueras yendo al sur.

Flores que apenas persiguen mis pies.

Todo en un lugar perdido.

Los escarabajos furiosos, rendidos.

Las piedras caprichosas y huecas.

Giro en tu nombre y se detiene la fuga.


Algún lugar, una vez

45 DIAS


Entendiendo que,

El árbol es el árbol

El estallido tu boca

El puño tu lengua

Entendiendo que,


La trampa es lo debido


Lo correcto


El todo esperado


Masticando que,


Donde fracasa lo aprendido


Y comienza la rabia


Es la verdad

jueves, 23 de enero de 2014

CIRCULOS

Dijo extrañarlo demasiado, como si pudieran decimalarse las lágrimas rodadas. O los ángulos muertos de la mesa. O el abismo en la lista del supermercado. O. O. Su boca era un círculo preciso cuando hablaba de él. Un círculo que daban ganas de cerrarlo con lo que estuviera a mano. Un racimo de puerros (si el puerro se cuantifica en racimos), una lata de atún desmenuzado, o una buena cachetada roja para dejarla ya de una vez mirando la puerta por dónde él se había marchado/huido/borrado/su/rastro. Ahora hipaba. Un regio llanto acompañado por el estrujamiento de un repasador a cuadros. Dijo que nunca podría estar sin él. Yo sabía, ella sabía, la cuerina de las sillas sabía, que eso duraría algún Alberto y dos Luìses, tan probables como fugaces.


Soporté lo estrictamente necesario. Su vida era un círculo perfecto como su boca.  

miércoles, 10 de abril de 2013

TARDE CON YO

Quizás tal vez en el exacto momento que infiltre una abeja en el escote y el pánico estalle como una ventana en noviembre. Quizás tal vez. Aquí ahora se ha detenido la tarde. Blondos vástagos uniformados pululan con manos hambrientas de comprame algo. Los colectivos rebuznan y lanzan al aire su gente y la atrapan nuevamente. Algún remisero afila la frase empalagosa a la joven madre esta/se/divorció con los niños/racimo que implora saberse aún buena buena, aún. Es necesario apartarse de todo. Admirar con regocijo el ejército de botellas plásticas hamacánose sobre su panza en el cordón cuneta. La procesión de palomas/qué/terribles/ pestes/contagian/ratas/con/alas tomando por asalto la semi-Tita abandonada en el santuario al medidor de luz. Toda la, vida, pero toda, merece ser contemplada.

sábado, 16 de marzo de 2013

TROFEOS DE LA INFANCIA

Qué todo tan terrible un globo. Un globo rojo. Colorado. Rojo. Cuando corcovea en tus manos, arrebatado, devuelto, arrebatado. Un globo rojo. Adora el pasto. Demasiado. Puede o no ser explotado. Nos estremece este juego del espanto. Del pum, del globo deshilachado. Fuga el soplido de la madre buena.

lunes, 25 de febrero de 2013

PEQUEÑAS COSAS DEL ORIENTE DESCONOCIDO

Un amor origami
plegado en nosotros
enfauna,
enflora,
un continente

Esconde sin renglones 
el fuego de dragones buenos
y estrellas fragantes

Toda una constelación
de papel desconocido y vasto

sábado, 15 de diciembre de 2012

CEREMONIAS: ENCUENTROS IMPUNTUALES

Toda vez que te espero me acerco a un poste llamado Ernesto. Mi amigo silencioso, mi acariciable, mi alivio de hombro. Ernesto permite anticipar sutilmente tu llegada de tardante. Burlar esa manada de impostores que imitan tu forma de andar y detenerte, o fraguan la caída de tu jopo a la izquierda.

Toda espera requiere una Halls succionada con deleite y fruición, exaltando el momento con un chuic de vacío entre pastilla y lengua. Riesgan sus bordes irregulares con cortes fatales, los cuales podrían, o no, hacer peligrar el beso de bienvenida.

Tu llegada, invariablemente, es festejada con un comentario sarcástico, para luego otorgarte perdón absoluto.