lunes, 5 de diciembre de 2011

ESPANTO DE AMOR



Este espanto de amor se reveló como las nervaduras de una hoja al sol, se desbordó como cortinas por ventanas abiertas.

Este espanto de amor se extendió como temblores en el agua.

Trato de mantenerlo simple. Decir: esta mano es una mano; esta mesa, es una mesa.

Pero esta cama no es esta cama, sino el lugar donde te he servido mi espanto de amor.

Las ventanas están llenas de esperarte. Los almohadones vacíos de tu forma de sentarte.

Los muebles crujen porque te lloran a gritos. O quizás sólo por la puta física.

Esta habitación es tu ausencia.

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